Agujeros Retinianos

Agujeros o desgarros retinianos

Existen áreas donde el vítreo está firmemente unido a la retina. Si el vítreo se separa de la retina ("PVD") donde ésta está débil, se puede romper (laceración o hueco) y se conoce como desgarro o agujero de la retina. Cuando esto ocurre en un área donde hay vasos sanguíneos se producirá un sangramiento (hemorragia vítrea). Si el sangramiento es pequeño, los glóbulos rojos de la sangre se mueven libremente en la gelatina vítrea creando la sensación de estar mirando un enjambre de moscas (floaters). Si la hemorragia es mayor, parecerá como una telaraña o un remolino de líneas rojas y negras, y si es aún mayor, la visión se reducirá significativamente a percepción de luz por el ojo afectado. Cuando esto sucede, un desgarro puede ser un problema muy serio ya que no se puede identificar, debido a la opacidad del medio.

La retina puede desgarrarse inmediatamente después de un desprendimiento del vítreo posterior ("PVD"), así como también varias semanas después. Si no se produce un desgarro dentro de las ocho primeras semanas, probablemente ya no ocurra.

Cualquier paciente que súbitamente experimente puntitos negros (floaters) y relampagueo (flashes) de cualquier tipo, debe someterse a un examen minucioso de retina inmediatamente, ya que estos síntomas pueden indicar la presencia de un desgarro o agujero. Los desgarros pueden dar origen a un desprendimiento de retina. Como los desgarros y desprendimientos de retina comienzan en su mayoría en la periferia de la misma, el doctor le recomendará que se auto examine el campo visual (visión periférica o lateral) para así detectar si ha ocurrido algún cambio.

Los pacientes que desarrollan PVD deben ser re-evaluados dentro de los dos o tres primeros meses ya que pudieran producirse nuevos desgarros en la retina con o sin síntomas

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